Cuando hablamos de Fórmula 1 lo primero que viene a nuestra mente es Ferrari. La Casa de Maranello está tan íntimamente ligada al gran circo, que Enzo Ferrari comenzó a fabricar autos para poder sustentar sus monoplazas de carreras, es por ello que estos deportivos italianos son el linaje más puro que podemos encontrar en la calle.
Así, el 488 GTB, la nueva generación del coupé biplaza de motor central, que continúa una tradición que arrancó hace 40 años con el 308 GTB, se forjó en las pistas de la F1, presumiendo un trabajo aerodinámico sin precedentes, que genera 325 kilogramos de downforce a 250 km/h (eso es lo que hace que el coche se pegue al piso), pero al mismo tiempo, se reduce la resistencia al viento, lo que se traduce en mayor aceleración, 3.2 segundos de 0 a 100 km/h, y menor consumo de combustible.
En su interior, como es una tradición, el volante emula al del monoplaza rojo, colocando prácticamente todos los controles en los dedos de la persona que lo maneja.
Mecánicamente tenemos detrás de los asientos un poderoso motor V8 4.0 litros, que estrena turbos y que genera 670 caballos de fuerza, acoplado a una transmisión secuencial, derivada de los autos de F1, de doble embrague de siete velocidades. ¡Arrodíllense ante el rey!